La última semana sacudió el tablero de la inteligencia artificial. Mientras algunos gigantes están lanzando sus apuestas más fuertes para el trabajo del día a día, otros se están tropezando. Aquí te cuento qué está pasando con OpenAI, xAI, Google y Microsoft.
GPT-5.6: OpenAI cambia la receta
El 9 de julio de 2026, OpenAI liberó al público la familia GPT-5.6 [1.1.1]. Esta vez dejaron de lado las etiquetas "mini" o "nano" y nos trajeron tres modelos pensados para flujos de trabajo específicos: Sol, Terra y Luna [1.1.2].
La diferencia no está solo en el tamaño, sino en para qué sirven. Sol es la bestia de la familia, diseñado para el razonamiento complejo y para orquestar agentes autónomos en tareas largas [1.2.1]. Terra es el caballo de batalla; rinde casi lo mismo que la generación anterior pero cuesta la mitad, ideal para el uso diario [1.1.2]. Y Luna es la opción rápida y barata, perfecta para procesar un montón de datos sin gastar de más [1.2.2].
Grok 4.5 le hace ojitos a los programadores
Casi al mismo tiempo, xAI presentó Grok 4.5 [1.3.1]. El dato realmente interesante acá no es solo su velocidad, sino cómo lo entrenaron. Se asociaron directamente con Cursor, uno de los editores de código más populares hoy en día [1.3.1]. Esto significa que Grok 4.5 aprendió del comportamiento real de desarrolladores escribiendo código; no es un modelo de lenguaje genérico, está pulido específicamente para ser tu compañero de programación [1.3.1].
Google pide tiempo fuera con Gemini 3.5 Pro
Mientras OpenAI y xAI pisan el acelerador, Google tuvo que frenar. Habían prometido que Gemini 3.5 Pro llegaría en junio, pero lo patearon para mediados o fines de julio [2.1.1, 2.1.2]. Según los primeros reportes, el modelo presentaba problemas de eficiencia y algunas carencias al razonar tareas largas [2.1.3], por lo que decidieron demorarse y ajustar la base antes que sacar algo a medias y perder terreno frente a la competencia [2.1.4].
A Microsoft le cuesta que usen Copilot
Por el lado corporativo, Microsoft tiene un claro problema de adopción. Le han metido Copilot a todo el paquete de Microsoft 365, pero los números no acompañan. Los reportes indican que menos del 4.5% de sus clientes empresariales están pagando por estas funciones premium [1.4.1], y apenas un pobre 1% lo abre cada semana [1.4.2]. Al parecer, a las empresas todavía les cuesta verle la utilidad real en su rutina o sienten que los resultados aún no justifican el cambio de hábitos [1.4.1].
